Cepillar a tu gato: ¿cómo, cuándo y por qué? | blackiecat.com

La primavera está por llegar, y para quienes tenemos gatos en casa eso significa pasar varios días con una mayor cantidad de pelo de gato flotando por los espacios: es época de muda de pelaje para ellos, y es nuestro deber aceptarlo como algo natural y necesario, pues es la manera en la que nuestros felinos reponen su piel para mantenerla en buenas condiciones.

Esta temporada también significa para nosotros, que debemos prestar mayor atención al cepillado de nuestros gatos, pues al hacerlo, no solo removemos la suciedad, el exceso de grasa y de pelos muertos de su pelaje -los causantes de las temidas bolas de pelo-, sino que también eliminamos las escamas de la piel, estimulamos la circulación sanguínea y ayudamos a mejorar el estado general de su piel.

Para ellos, lo mejor es que los cepillemos una o dos veces por semana, y conforme la edad de nuestros mininos avanza, el hacerlo con mayor regularidad será beneficioso, sobre todo, en aquellas edades en las que ya no son capaces de asearse tan meticulosamente por sí mismos.

Pero cepillarlos tiene una ventaja más, que es asegurarnos de que nuestros consentidos estén sanos, sin signos de pulgas o garrapatas, una oportunidad para verificar que no estén heridos o que no haya en su cuerpo protuberancias que no existían antes.

¿Cómo cepillarlos?

Lo primero que debemos hacer es conseguir un cepillo especial para gatos, y lo mejor será encontrar uno que a él le guste. Por regla general, debemos procurar cepillar siempre en el sentido de crecimiento del pelo. Algunos gatos preferirán pasadas largas, de la cabeza hacia la cola, y otros, preferirán movimientos cortos.

Además, debemos cepillar por todo su cuerpo, incluyendo su pecho y su abdomen, aunque estas áreas con mayor cuidado pues son muy delicadas. Es recomendable que nos concentremos en pequeñas secciones a la vez para así remover la mayor cantidad de pelo muerto y enredos que pudiéramos encontrar en su pelaje.

Si tenemos un gato de pelo largo, lo recomendable es comenzar por su abdomen y sus piernas, e ir subiendo hasta su cabeza, pasando por su cuello y su barbilla, sin olvidarnos de dividir en dos partes el pelaje de su cola para cepillarla correctamente. En este tipo de gatos, los enredos y nudos son más frecuentes, por lo que podemos usar un poco de talco sobre ellos y usar nuestras manos para deshacerlos.

A tomar en cuenta

Aunque nos parezca una tarea prescindible, debemos tener en cuenta que el no procurar el cepillado del pelaje de nuestro gato puede conducir a que se le formen enredos dolorosos y bolas de pelo que tarde o temprano terminará vomitando de una forma muy molesta para él.

Por otro lado, si a pesar del cepillado regular notas que tu minino tiene frecuentemente bolas de pelo, te recomendamos probar los cepillos de la línea Furminator. En casa, las bolas de pelo eran un problema constante para Muffin, y utilizando el cepillo Furminator para gatos de pelo corto, éstas se han reducido al mínimo.

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